Los golpes de la adversidad son muy amargos, pero núnca estériles.
RenánHace mucho tiempo Un viejo maestro paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió visitar el lugar.
Durante el camino hacia aquel lugar, el maestro le comentaba a su pupilo lo importante de comunicarse con los demás y sobre todo lo que podría aprender en esas visitas.
Llegando al lugar constató la pobreza del sitio, los habitantes, una pareja y tres hijos, la casa de madera, vestidos con ropas sucias y rasgadas, sin calzado.
Entonces se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le preguntó: En este lugar no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿cómo hacen usted y su familia para sobrevivir aquí?

